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sábado, 20 de abril de 2013

Honorabilidad bancaria y bipartidismo

Cuando un Gobierno actúa al servicio de un banco o un banquero, el estado de derecho se debilita. Cuando la historia se repite con otro Gobierno de distinto partido, pero con el mismo banquero y dos años después, se hace difícil hablar de estado de derecho.


 Honorabilidad bancaria y bipartidismo
Eso es lo que ha pasado en España con Alfredo Sáenz, vicepresidente del Banco de Santander, condenado por el Tribunal Supremo en febrero de 2011 por un delito de denuncia falsa contra un cliente, cuando estaba al frente de Banesto. No está de más recordar que se trata de una condena por una acusación falsa que llevó a la cárcel a tres personas inocentes. Encarcelación acordada por el juez Estivill que, durante años, fue miembro del Consejo del Poder Judicial a propuesta de CIU, y que terminó él mismo condenado y en la cárcel por prevaricación.

Después de esta condena, la normativa bancaria vigente impedía a Sáenz continuar como vicepresidente del Santander. A pesar de ello, el Banco de España dirigido por Fernández Ordóñez nunca le aplicó la normativa y le permitió continuar ejerciendo como banquero.
Para dar respaldo a esta irregularidad, el Gobierno Zapatero, después de perder las elecciones y mientras estaba en funciones, le concedió el indulto a Sáenz. Más allá de la valoración política de esta decisión del Gobierno del PSOE, que explica su sometimiento a la gran banca y muchas otras cosas más, el indulto concedido por Zapatero se extralimitó en su contenido.
El Gobierno del PSOE era consciente que el indulto solo cancela las consecuencias penales de la condena, pero no cancela los antecedentes penales. Y sabedor el Gobierno que, con antecedentes penales vigentes por delito doloso Sáenz no podía continuar como vicepresidente del Santander, incluyó una cláusula ilegal en el Decreto de indulto que permitía la continuidad del banquero.
En ese momento Zapatero no solo usó la discrecionalidad que le otorga la ley para conceder indultos, que es una herencia de las prerrogativas del monarca absoluto, sino que de manera arbitraria se extralimitó en sus funciones. Y lo hizo mientras estaba a punto de dejar el Gobierno y dirigirse al Consejo de Estado como miembro nato.
Durante todo el año 2012, la diputada Laia Ortiz y yo mismo, con el asesoramiento del letrado Rafael Mendoza y actuando en nombre de ICV, hemos ejercido todo tipo de acciones legales. Requerimos al Banco de España para que aplicara la ley y exigiera el cese de Sáenz, con respuesta negativa por parte de su gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Impugnamos el indulto ante el Tribunal Supremo, al igual que lo hicieron otros particulares. Y por último, hemos presentado querella contra el gobernador del Banco de España. Además de requerir al nuevo gobernador, el señor Linde, que cumpliera la ley y exigiera al Santander el cese de Sáenz.
El resultado de momento es que el Tribunal Supremo nos da la razón y dicta sentencia que declara que el indulto otorgado por Zapatero se extralimitó y nunca podía cancelar los antecedentes penales. También se ha admitido a trámite nuestra querella contra MAFO que ha alegado en su descargo que su decisión de salvar a Sáenz la adoptó con el acuerdo unánime de la Comisión Ejecutiva del Banco de España.
Y en esas estábamos, cuando el Gobierno Rajoy, conocedor que el cerco sobre Sáenz se iba estrechando, decide a propuesta de su Ministro de Economía, el banquero Luis de Guindos, modificar la normativa bancaria y especialmente el artículo que impedía a Sáenz continuar como banquero. Este perverso itinerario lo puede cerrar el Banco de España que ahora con una nueva normativa hecha a la medida del banquero, podría rechazar la petición de cese de Sáenz. Aunque puedo asegurar que en ICV haremos todo lo posible para que no triunfe tremenda impunidad.

Llegados a este punto, creo que es legítimo que la ciudadanía se formule algunas preguntas:
¿Puede considerarse honorable para dirigir un Banco, un banquero con antecedentes penales vigentes por haber presentado una denuncia falsa contra un cliente y haber provocado con ello la entrada en la cárcel de tres personas inocentes?
¿Tiene legitimidad el Banco de Santander para despedir o sancionar trabajadores por faltas laborales de mucha menos entidad que la del señor Sáenz?
¿Qué razones han tenido Zapatero y Rajoy, el PSOE y el PP, para ponerse al servicio del Banco de Santander?
¿Puede una sociedad soportar que los dos grandes partidos que han protagonizado una alternancia bipartidista en el Gobierno durante cuatro décadas, gobiernen al servicio de un banquero y su banco?
¿Que garantías tenemos que Zapatero en el Consejo de Estado no continúe comportándose de la misma manera?
¿Y Rajoy cuando llegue, después de dejar de ser Presidente del Gobierno?
¿Existe el Estado de Derecho, cuando se hacen normas pro singulis, es decir al servicio de una persona? ¿Puede un Estado tener legitimidad cuando actúa al servicio de un grupo financiero?
¿Tienen credibilidad algunos políticos cuando se quejan de las movilizaciones sociales, hechas a la luz del día frente a ellos y toleran y se someten a las presiones clandestinas de lobbies y grupos de poder?
¿Hay alguna explicación del comportamiento de la mayoría de los medios de comunicación, silenciando durante dos años este asunto? ¿Se puede hablar de democracia, cuando aparecen cada vez más indicios que entre poder financiero, poder mediático y poder político no existe distinción alguna?
¿Entienden porque algunos estamos hablando de régimen acabado y democracia bloqueada y exigimos un proceso constituyente, que comience por ser "destituyente" de este statuo quo antidemocrático?

fuente:NuevaTribuna.es

domingo, 30 de octubre de 2011

Qué va a suponer la victoria del Partido Popular

Pedro Luis Angosto
No se puede decir que Rodríguez Zapatero ofreciese una oposición mínimamente seria al reaccionario gobierno Aznar, antes al contrario, siempre utilizó un tono bajo que llegó a irritar a muchos por su condescendencia y su querencia a pactar con quien poco o nada se debía pactar.

Aún así, ni entonces, estando en la oposición, ni después en sus dos etapas de gobernante, el dirigente socialista ha dado ni una sola vez signos de mala educación, lo que viviendo en el país en que vivimos es algo más que un mérito, sobre todo si lo comparamos con la actitud grosera y montaraz de muchos de los representantes de la derecha heredera de Franco y de José María Aznar, uno de sus discípulos más aventajados, aunque frustrado por haber podido hacer lo que de verdad le pedía el cuerpo para salvar a España.

Estudiar la personalidad del todavía presidente del Gobierno no entra dentro de mi competencia y aunque entrase, sería tarea tan ardua como aburrida. Sin embargo, intentaremos aproximarnos a su actuación y a pronosticar –cosa en la que nada perdemos visto lo que dicen quienes más saben del futuro- que ocurrirá tras la casi segura victoria espectacular del Partido Popular fundado por Manuel Fraga Iribarne, demócrata y antifranquista dónde los haya.

Rodríguez Zapatero llegó al poder con la cara de niño morigerado que le dieron sus padres y un baúl cargado de buenas intenciones, también con un enorme lío en la cabeza. Quiso cumplir su programa y al poco de llegar al Gobierno ordenó la salida de las tropas españolas de Irak, ese lugar dónde las fuerzas del bien patrocinadas por Blair, Bush y Aznar, dejaron más de medio millón de muertos sin saber para qué ni por qué; puso en marcha leyes y decisiones que marcarán un hito en la historia de la democracia española, leyes y decisiones que por si se han olvidado, no está mal recordar ahora que todo lo malo que ocurre en este país lleva su nombre y ni los que le acompañaron son capaces de decir ni media en su defensa.

Durante el gobierno Zapatero las pensiones mínimas y los sueldos de los funcionarios de la Administración Central, la de su competencia, subieron como nunca antes lo habían hecho, dentro de un plan que pretendía corregir desigualdades flagrantes no abordadas en legislaturas anteriores. En el mismo sentido, puso en marcha la ley que posibilitaba el matrimonio, la adopción, la herencia y el derecho a pensión entre personas del mismo sexo, todo ello con la oposición brutal de la Iglesia católica y del Partido Popular, quién todavía la tiene recurrida ante el Tribunal Constitucional pese a suponer una mejora indudable en la vida de cientos de miles de ciudadanos.

Emprendió la puesta en marcha de la conocida como Ley de Dependencias, una norma de la que carecíamos y que aspiraba a facilitar la vida de más de un millón de personas dependientes que vivían en condiciones próximas a la miseria más absoluta. También en ese caso, las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular hicieron todo lo imposible para que una medida de un matiz tan marxista como esa no se llevara a cabo: Para muestra, dos botones, basta comprobar su aplicación en Madrid y Valencia.

La ley de igualdad de géneros que quería colocar a la mujer en el lugar que le corresponde en un país medianamente civilizado, criticada y ridiculizada por la derecha española hasta extremos incomprensibles, salió también de sus gobiernos; del mismo modo que lo hicieron la ley del aborto y la venta de la píldora poscoital que tanto sufrimiento han ahorrado al dejar en manos de los directamente afectados la decisión de ser o no ser padres.

La televisión pública sin publicidad y con más libertad de la que nunca gozaron quienes en ella trabajan, fue otro logro que pronto veremos desaparecer cuando los Buruaga, Dávila, Dragó y los maestros de Intereconomía se cuelen en nuestros domicilios como el virus de la gripe. Sin embargo, la respuesta de los reaccionarios españoles, la indolencia de la mayoría de los ciudadanos y la falta de decisión de alguien que siempre ha gobernado en minoría hizo naufragar la ley de Memoria Histórica, que pretendía hacer justicia a quienes defendieron la democracia española de la barbarie fascista y todavía yacen en las cunetas de las carreteras que transitamos cuando vamos a cualquier sitio a pasar un merecido fin de semana; el Estatuto de Catalunya, que aspiraba a terminar con el proceso autonómico dando un justo encaje a ese país dentro del Estado, fue boicoteado por el Partido Popular y en parte anulado por un Tribunal Constitucional que con su decisión avivó el sentimiento de agravio de una parte de la ciudadanía catalana, abriendo brechas y un camino a la demagogia nacionalista que antes no existía. En las mismas alforjas se puede meter su incapacidad para poner freno al desvarío inmobiliario, para controlar a la banca en su locura crediticia o su debilidad con la Iglesia católica, el Concordato con Roma y la subvención a colegios concertados clericales. No así, las negociaciones con ETA, de cuyo fracaso nació el cerco policial que ha llevado a la banda terrorista a anunciar el fin de la actividad armada: Un éxito histórico que parece no haber gustado nada a nuestros trogloditas.

Dicho esto, con sus aciertos, que han sido bastantes, sus indecisiones y sus fracasos, el mayor error de Rodríguez Zapatero fue no haber dimitido el 10 de mayo de 2010, cuando la fiereza de los mercados, la presión de Europa y los Estados Unidos obligaban a tomar medidas que un partido socialdemócrata, no digo socialista, no puede adoptar salvo riesgo de autolesión invalidante. Ese día en el Congreso de los diputados, Zapatero debió convocar elecciones tras haber explicado al pueblo español lo que estaba ocurriendo. No lo hizo y todo parece indicar que obró de buena fe pensando en que los sacrificios que pedía –mucho menores que los impuestos a otros países de nuestro entorno- serían suficientes para acallar a las fieras. Se equivocó, y lo hizo, a nuestro modo de ver por tres razones: 1. Hay cosas que un socialista no puede hacer, ni siquiera bajo el paraguas del patriotismo bien entendido; 2. El fin casi nunca justifica los medios, 3. Las fieras nunca se sacian y cuando más les das, más quieren. Habría sido mucho más coherente para él –cosa que personalmente me importa poco- y para todos haber pasado directamente a la oposición.

Pero bueno, todo eso ya es casi historia y ahora nos encontramos a las puertas de unas elecciones que de no mediar “tirrimoto, timulto o alifante”, como decía Baroja, colocará al Partido Popular como jefe único de todas las instancias de poder.

Todavía hay algunos que, con saberes universitarios y todo, siguen atribuyendo a Zapatero la autoría de la crisis y haber perpetrado el mayor recorte social de la historia de la democracia.

Pues apriétense los machos. En las comunidades autónoma gobernadas por ese partido, más del sesenta por ciento de los niños van a colegios de curas pagados con dinero público, los casos de corrupción se cuentan por miles aunque la Justicia sea ciega, se potencia la sanidad privada, la exclusión social, el sexismo, el racismo y la caridad como máxima expresión de la política social.

El papanatismo, la incultura inducida, la chulería, el servilismo, el encumbramiento de logreros y lameculos, la indefensión del trabajador, la persecución de los sindicatos y de cualquiera que disienta de lo dicho por la oficialidad, son monedas de cambio que están rebajando al ciudadano a la categoría de súbdito.

Si además del poder autonómico, eclesial, judicial y económico, el pueblo da el poder central a los herederos de Franco, sabiendo ya el que detentan y el paralelismo de sus políticas económicas con la de los nacionalistas catalanes, veremos, en brevísimo plazo, la desaparición de la ley del aborto, la liquidación de la ley de matrimonios homosexuales, la disminución drástica del subsidio de paro –anunciada ya por Rajoy en Buenos Aires-, el desguace de la sanidad pública en su totalidad, la merma de nuestras pensiones, la venta de buena parte del patrimonio del Estado, el regreso a un autoritarismo que muchos ni siquiera conocen, el empobrecimiento de la escuela pública para mayor gloria de la confesional concertada, el despido de miles y miles de trabajadores públicos en todos los sectores menos en aquellos que se encarguen de mantener el orden, el regreso a la beatería más rancia y el empobrecimiento general de un país que, gracias a tener a la derecha más inculta y egoísta de Europa –que ya es decir en los tiempos que corren- ha pasado por siglos y siglos de sufrimientos gratuitos.

No se trata de exagerar, ni de decir que viene el lobo. No, el lobo ya está aquí, sólo le falta el refrendo del 20 de noviembre. No da todo igual. Hay muchas opciones dónde elegir, pero votar al amo, al que te va a exprimir hasta dejarte exhausto, nunca ha sido cosa de buen juicio.

fuente:PedroLuisAngosto-NuevaTribuna

domingo, 4 de septiembre de 2011

Zapatero asesina al PSOE y lo intenta con la izquierda


MANEL GARCÍA BIEL
Zapatero no rectifica, al contrario acelera, con progresión exponencial, sus políticas regresivas e improvisa más cuanto más se acercan las elecciones.

La reforma “express” de la Constitución es el último y más profundo desaguisado. Y lo es en muchos sentidos. No sólo por lo que significa para el país, sino como ejemplo de cómo funciona la política de los grandes partidos.

ZP ha enterrado de golpe, como debido a una calentura de agosto, el consenso constitucional. Ha demostrado que se trata, bajo su inicial imagen de reformador de izquierdas, de un político de vuelo gallináceo. Ya hace un tiempo dio un giro inexplicable rindiéndose a los mercados y poniendo a nuestra política económica y social al dictado de la Sra. Merkel.

Ahora ha hecho el triple salto mortal hacia la derecha. Repentinamente, de forma improvisada propone una reforma de la Constitución que de golpe la traslada, desde un espacio de neutralidad política, al espacio político de la derecha.

No está de más el revuelo que se ha alzado. Las múltiples voces de gente demócrata progresista, no especialmente izquierdista, que se han alzado, en contra de la medida, lo demuestra. Desde Iñaki Gabilondo, hasta Antonio Gutiérrez, pasando por Josep Borrell, Jordi Sevilla, Martín Pallín, Millás y tantos otros.

Es evidente que la repercusión política institucional ha sido diferente, la pequeña minoría de izquierdas ha dado sentido a su existencia, con un sublime Gaspar Llamazares, en su oposición a la medida. El maquiavelismo de los nacionalistas de derechas que pese a estar de acuerdo deseaban sacar réditos propios. El aplauso unánime del PP, y es que “así se las ponían a Fernando VII”, ZP les hace lo que ellos no se hubieran atrevido a proponer jamás. Y por último el “pesebrismo” del PSOE y sus parlamentarios, con una actitud de vergüenza ajena, y que hace más real que nunca la frase de Alfonso Guerra “el que se mueve no sale en la foto”. El voto unánime de los diputados del PSOE, sólo roto por la gallarda independencia de Antonio Gutiérrez, ha sido el aspecto más bochornoso de toda la representación.

ZP ha llevado al PSOE, y éste se ha dejado, a su suicidio político por décadas, como mínimo como partido de izquierdas. Esperemos que sus numerosos electores de izquierdas sepan extraer consecuencias y no vuelvan a tropezar en la misma piedra de creerse lo de “votar al PSOE que sino vendrá el monstruo de la derecha”. Es que el PSOE en esta legislatura, podemos decir que ha hecho mucho más daño que el que se hubiera atrevido a hacer la derecha, como mínimo no habríamos llegado a una reforma que constitucionaliza conceptos ideológicos de la derecha. Como decía muy gráficamente Juan José Millás en El País del día 2 de setiembre, ZP “le va a hacer a Rajoy el programa de siete legislaturas...”

Y ZP lo ha hecho a la brava. Sin ni siquiera consultar a la almohada. Que decir de alguien que sin encomendarse a ningún órgano de dirección de su partido decide algo tan nimio como es “una Reforma de la Constitución” (?). Lo pacta con el líder de la derecha y lo propone ante el desconcierto de propios y extraños. Pero después de la sorpresa inicial, todos los corderos del PSOE, con más o menos alegría, entran en el redil y dicen “beeee”, es decir si. Toda una lección de democracia interna y de vida política intensa en el PSOE. Digámosle ya “adiós PSOE adiós” desde la orilla izquierda, que te den la bienvenida en la isla del centro o en la orilla de la derecha.

ZP ha despeñado al PSOE y nadie en su partido, con honrosas excepciones, ha sido capaz de indignarse y plantarse, y menos los excelsos fariseos de Izquierda Socialista, que siempre parecen indignarse pero que nunca se concreta en nada.

ZP no sólo gira a la derecha sino que reniega de la propia política independiente de España como Estado. Estamos a lo que dictamine Alemania y Merkel. Y nosotros a obedecer. Todo por miedo a los mercados, pero es que los mercados continuarán siendo insaciables y no se conformarán con una reforma Constitucional. Y mientras, hemos hipotecado la salida futura de nuestro país ligándola constitucionalmente a priorizar la limitación del déficit y la deuda y por tanto a prolongar “sine die” la salida de la crisis.

Y Zapatero no sólo suicida a su partido, sino que con la anticipación de las elecciones dificulta la concreción de una amplia alternativa de las fuerzas de izquierda, ecologista y de progreso, que necesita hoy nuestro país. Con la ayuda y complacencia de algunos de los actores de esta alternativa que anteponen objetivos de partido, como es el caso de EQUO que bajo la presión de los Verdes europeos prefiere ir en solitario, a las necesidades de la ciudadanía de izquierdas que ante la actual situación de excepcionalidad democrática demanda un amplio frente democrático político y social de izquierdas.

fuente:ManelGarciaBiel-NuevaTribuna

jueves, 18 de agosto de 2011

Toxo y Méndez remiten una carta al presidente del Gobierno ante la gravedad de la situación económica española y europea

Ante los nuevos datos que ponen de manifiesto la gravedad de la situación económica española y europea, y ante las decisiones de carácter económico y laboral que va a adoptar el Consejo de Ministros, mañana viernes, los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, han decidido remitir una carta el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la que manifiestan la conveniencia de "adoptar decisiones en una serie de apartados que puedan mejorar las condiciones para dinamizar el ritmo de actividad de la producción española con una distribución de los esfuerzos más equilibrada entre la población".

La carta de los secretarios generales de CCOO y UGT dice así:

La generación de empleo en el centro de la política económica

La economía española mantiene un débil pulso de actividad insuficiente para generar empleo, el principal problema de nuestra sociedad. En un contexto de incertidumbre internacional con un fuerte endeudamiento de las familias y empresas españolas donde además, el crédito está muy bloqueado debido a la necesidad de capitalización del sistema financiero español, es conveniente adoptar decisiones en una serie de apartados que puedan mejorar las condiciones para dinamizar el ritmo de actividad de la producción española con una distribución de los esfuerzos más equilibrada entre la población.

La economía española debe aprovechar todas las bazas disponibles para mejorar su cuota de mercado nacional e internacional, y con ese objetivo es imprescindible conseguir un estricto control de los precios de los bienes y servicios nacionales. La experiencia muestra la existencia de núcleos de gran importancia donde el crecimiento de los precios es muy superior al valor añadido ofrecido por los productores, con la consiguiente contaminación de todo el proceso de determinación de los precios en el resto de los sectores de actividad. Este comportamiento sostenido durante muchos años atrás, supone un lastre importante en la actual situación.

Teniendo en cuenta, además, que la dependencia externa de los precios energéticos condiciona en buena medida las posibilidades de adaptación de la economía española, la evolución razonable de los precios españoles debe contar con la colaboración de todos los agentes económicos con influencia en el proceso. Los salarios deben mantener una senda de moderación en su crecimiento como el establecido en el actual AENC con una extensión a un periodo temporal más amplio, pero el esfuerzo será baldío y contraproducente, si no está acompañado de un compromiso firme de contención de los beneficios empresariales y un esfuerzo adicional de inversión de los excedentes obtenidos para ampliar y mejorar el tejido productivo español.

La ampliación del periodo temporal se plantea con estos criterios pero necesita como elemento previo el desbloqueo de la negociación colectiva que permita suscribir los convenios correspondientes a 2011 de acuerdo a lo recogido en el Acuerdo en vigor. Este retraso en los convenios está afectando al poder adquisitivo de los trabajadores, en un contexto de incremento de precios (la tasa interanual está por encima del 3%, mientras el incremento salarial revisado se sitúa en el 2,2% y en el 1,6% en los convenios nuevos), lo que mermará aún más las posibilidades de reactivación económica a través de la todavía lejana recuperación de la demanda interna. En la misma línea, se debe cumplir con el acuerdo suscrito por el Gobierno que atañe a los empleados públicos.

El objetivo de mejorar la competitividad, a corto plazo, de la economía española, unido a la mejora del valor añadido en el horizonte más amplio de tiempo, debe caminar al lado de una recapitalización rápida del sistema financiero para conseguir normalizar los canales de crédito que permitan financiar los gastos de explotación y las nuevas inversiones de las empresas.

El control de precios juega un papel determinante en el terreno competitivo de las mercancías españolas, pero es especialmente importante alcanzarlo en algunos bienes que tienen mucha influencia en la capacidad adquisitiva de las rentas más bajas: energía, transporte público y alimentos. El esfuerzo en esos apartados debe ser especialmente intenso, mediante incluso el uso de una regulación pública más intensa durante un periodo de tiempo.

Las cuentas públicas españolas están inmersas en un proceso de saneamiento para cumplir con las obligaciones de pertenecer a la moneda única, que obliga a reducir el actual saldo negativo de las administraciones públicas. Para conseguirlo es preciso acometer reformas para mejorar el uso de los recursos públicos mediante la eliminación de gastos superfluos y la reducción de duplicidades entre administraciones, pero a la vez, es imprescindible mejorar los ingresos públicos para sostener un nivel de gasto adecuado a las necesidades del país. Los compromisos de austeridad se concretan en alcanzar saldos sostenibles no en la mera reducción de la presencia del sector público en la economía, tal y como muestran las cifras de los países más desarrollados que cuentan con ingresos fiscales muy encima de los españoles (la media de la UE27 en 2010 era más de 6 puntos del PIB superior a la de España).

La lucha contra el fraude debe convertirse en seña de identidad de todas las administraciones públicas para mejorar la cultura fiscal española, pero este cambio debe estar acompañado de modificaciones en figuras tributarias para aumentar las aportaciones de determinadas fuentes y niveles de renta. Entre las múltiples iniciativas cabe destacar: implantación de los anteriores tipos de gravamen en el Impuesto sobre Patrimonio y en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, modificaciones en el sistema de estimación objetiva de las rentas de actividades económicas dentro del IRPF, implantación de una tarifa progresiva entre 15% y 25% de la tributación de los rendimientos del ahorro y plusvalías en el IRPF e, igualación del tipo de gravamen efectivo y ordinario en el Impuesto de Sociedades mediante eliminación de las deducciones fiscales dentro de un proceso de mayor control de la tributación en este impuesto.

La racionalización del gasto y los mayores ingresos permitirían al sector público español desplegar la necesaria presencia en los distintos ámbitos de las relaciones económicas, con especial hincapié en las políticas de protección a las personas en peor situación (desempleo y peligro de exclusión social) y la población jubilada que no debe sufrir recortes en su poder adquisitivo, más injustificados si cabe al observar la posición financiera del segmento contributivo de la Seguridad Social.

El acceso a la vivienda con un precio razonable sigue siendo uno de los retos de la sociedad española, de forma que reducir las actuales deficiencias colaborarían a mejorar el poder adquisitivo de las personas. En este terreno es muy necesario abordar una política ambiciosa de desarrollo del alquiler mezcla de incentivos a la puesta en mercado de las viviendas desocupadas (aumento de la tributación en el IRPF a los propietarios) y garantía de la propiedad, mediante los correspondientes avales sobre la recuperación de la vivienda al final del plazo, y la bonificación a los inquilinos según su nivel de renta para mejorar su solvencia. El fracaso de la política aplicada en las dos últimas décadas hace necesario reflexionar para no caer en los mismos problemas. Una política diferente con las características enunciadas puede reducir el precio de un bien básico, la vivienda, mediante la ampliación de la oferta de vivienda y dinamizar este mercado, incluso con la posibilidad de uso de los amplios stocks de las entidades financieras.

La política económica del país tiene que estar dirigida en su totalidad a crear empleo con esfuerzos equilibrados para evitar que las personas en peor situación asuman el mayor coste de una crisis tan profunda y compleja. La contratación a tiempo parcial puede ser una herramienta para mejorar la creación de empleo, pero en ningún caso se debe pervertir su filosofía para utilizar este contrato como principal mecanismo de entrada sin contar con los derechos adecuados en las condiciones de trabajo y protección social de los trabajadores.

El empeño de generar empleo se debe redoblar para los jóvenes, quienes sufren el paro de forma especialmente intensa. La mejora de sus posibilidades debe estar apoyada en la educación, pero también en la formación específica demandada por el tejido productivo español. Con este propósito, conviene introducir modificaciones para acercar el modelo español al aplicado en otros países más desarrollados donde se combina la formación profesional con las prácticas remuneradas en las empresas.

Al mismo tiempo que la generación de empleo debe ser el objetivo principal, se debe garantizar la protección de los desempleados, pues la pérdida de empleo es una de las causas que acercan a la pobreza y a la exclusión social. La preocupante caída de la tasa de cobertura (que se sitúa en el 70,2%, es decir 8,1 puntos por debajo de la del año anterior) por el alargamiento de la crisis (lo que provoca que se estén agotando las prestaciones contributivas y las ayudas familiares, en un entorno de baja creación de empleo), hace imprescindible mantener al menos los mecanismos de protección.

fuente: CCOO

martes, 12 de julio de 2011

Rubalcaba y Zapatero o la cuadratura del círculo

Juan Torres – Consejo Científico de ATTAC.


El vicepresidente del gobierno que suprimió el impuesto sobre el patrimonio deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que va a establecer el impuesto sobre el patrimonio.

El vicepresidente del gobierno que hizo el recorte de derechos sociales más grande de la democracia deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que lo suyo es “la igualdad de oportunidades”.

El vicepresidente del gobierno que se puso de acuerdo con el Partido Popular para no cambiar una ley electoral que chirría con la democracia deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que va a cambiar la ley electoral para que haya más democracia.

El vicepresidente de un gobierno que ha reducido la carga fiscal de los bancos y del gran capital y que hizo oídos sordos cuando los propios inspectores del Banco de España denunciaban la irresponsable acumulación de riesgo de los bancos, o que ha votado en el parlamento varias veces contra la dación de pago, deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que “habrá que pedirles a las cajas y a los bancos que den una parte de sus beneficios para la creación de empleo”.

El vicepresidente de un gobierno que en cuanto comenzó la crisis renunció a todos los de por sí escasos avances en materia de igualdad de género (incluso lo que estaba obligado a realizar por mandato legal como el permiso de paternidad) y que liquidó el Ministerio de Igualdad, deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que hay que acabar con “la intolerable brecha salarial entre las mujeres y los hombres” y que a él “le gusta el contrato a tiempo parcial, creo que debemos incentivarlo”, cuando esa es la forma con que se está procurando que las mujeres entren por la puerta de servicio en el mercado de trabajo..

El vicepresidente de un gobierno que no ha evitado que los salarios, y por tanto el poder adquisitivo de los trabajadores, hayan dejado de disminuir desde que tomó posesión, que va a regalar las cajas de ahorros al capital privado o que va a privatizar empresas públicas a bajo precio deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que “tenemos que estar ahí para asegurarnos que los españoles no pierden ni un solo euro”.

El vicepresidente de un gobierno que ha dejado que los especuladores apenas tributen manteniendo las SICAV o que el impuesto sobre la renta llegue hasta el 45% en el tipo de gravamen sobre las rentas del trabajo mientras mantiene uno tipo proporcional del 19-21% para las ganancias de capital en bolsa, intereses financieros, etc. deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que “tenemos que defender a los que progresan con esfuerzo y no a los que lo hacen especulando y engañando”.

El vicepresidente de un gobierno que acaba de votar hace unos días en el Congreso de los Diputados contra de la persecución contra las grandes fortunas y los paraísos fiscales, contra la necesidad de hacer público el listado de denunciados por delito fiscal, de aplicar un gravamen especial sobre movimientos de fondos con paraísos fiscales en la normativa del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades o de prohibir a las entidades bancarias españolas tener filiales o sucursales en ellos, deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que “es intolerable, es indecente, es absolutamente inmoral que el mundo viva con los paraísos fiscales” y que hay que acabar con ellos.

El vicepresidente de un gobierno que se puso de acuerdo con el Partido Popular para endurecer y dificultar la presentación de iniciativas populares o candidaturas no partidarias a las elecciones deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que “no es razonable que los ciudadanos solo se pronuncien cada cuatro años”.

El vicepresidente de un gobierno que cambió de la noche a la mañana en mayo de 2010 la política y sus principios de gestión sin consultar a sus votantes ni ofrecer resistencia alguna deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que esos principios “siempre los hemos mantenido”.

El vicepresidente de un gobierno que ha dado miles de millones a la banca sin exigir el más mínimo control deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que “si el Estado pone dinero tiene que estar ahí para gestionar bien ese dinero, para asegurarse que va realmente para aquello para lo que se destina que es el saneamiento”.

El vicepresidente de un gobierno cuyo presidente afirma que “bajar impuestos es de izquierdas” y cuyo ministro de economía Pedro Solbes afirmaba que su principal orgullo era “no haber aumentado el gasto público” deja un día el gobierno y al siguiente se presenta como candidato a presidente del gobierno diciendo que “no voy a acordar nada que debilite nuestro sistema de salud. Y nada es nada”, sin explicar cómo piensa cuadrar ese círculo.

Y al acabar este discurso del nuevo candidato, al presidente del gobierno que ha hecho todas esas cosas, José Luis Rodríguez Zapatero, le preguntan su opinión sobre estas promesas totalmente contrarias a lo que él ha hecho, según ha dicho en varias ocasiones con plena convicción, y afirma que le parece “magnífico”.

A mí me gustaría creer que Rubalcaba va a hacer todas esas cosas, que no llevará a cabo lo que hasta ahora ha realizado en el gobierno y que conducirá a España por la senda contraria a la que ha transcurrido cuando él ha sido vicepresidente. De verdad que me gustaría creerlo y creer también que para ello no se rendirá vergonzantemente y en silencio ante los poderes financieros, como ahora, sino que será valiente y que se enfrentará a ellos con dignidad y decisión.

De verdad que me gustaría creerlo, pero es que no puedo. No puedo creer que alguien pueda tener un cambio tan radical de opinión de un día para otro. O se engañaba a sí mismo estando en ese gobierno o nos está engañando ahora.

fuente:JuanTorresATTAC

martes, 28 de junio de 2011

"Zapatero hace un discurso ‘tramposo y autocomplaciente’ y persiste en su política fracasada"

José Luis Rodríguez Zapatero ha protagonizado esta mañana su última intervención como presidente del Gobierno en el debate sobre el Estado de la Nación. En una intervención tramposa y autocomplaciente, Zapatero ha reiterado su agenda de prioridades que en ningún caso incluye la reactivación de la economía y la creación de empleo. Zapatero ha vuelto a centrar su actuación económica en la reducción del déficit público y en las reformas que le marcan las instituciones financieras y la Unión Europea.


En un ejercicio de adhesión al ideario liberal y a las medidas más ortodoxas que, entre otros, le sugieren el FMI y el gobernador del Banco de España, Zapatero se aferra, según el portavoz de CCOO, Fernando Lezcano, al discurso duro de los gobiernos conservadores de la UE y agita, cual única salvación, la reducción del déficit en los plazos previstos (3% en 2013), aun a costa de sacrificar la actividad económica, el empleo, y los derechos económicos y sociales de los trabajadores.

"El presidente se engaña a sí mismo y engaña a la ciudadanía al referenciar su gestión a 2003, porque es metodológicamente un disparate descontextualizar la misma, simplemente con el objetivo de hacerla más digerible". Y por si fuera poco, el presidente Zapatero se confunde de país. Su declarada agenda de realizaciones es de tal magnitud y su porcentaje de acierto tan elevado, que resulta difícil explicar lo sucedido el pasado 22 de mayo. "Quizás estemos ante un espejismo", ironiza Lezcano.

"A falta del verdadero programa de reformas económicas y financieras que a nuestro juicio son imprescindibles" (sistema financiero, sistema fiscal, sistema educativo -sobre todo formación profesional- política industrial y energética, y plan de choque para la creación de empleo -de manera singular, empleo juvenil-) para las que no parece que tenga ni tiempo ni ganas, en opinión de Lezcano, "Zapatero sigue compitiendo con los dirigentes conservadores europeos por debilitar el Estado de bienestar, los servicios públicos, el empleo y los salarios tal como plantean las ideas, grupos y personas que provocaron la crisis".

Como ha repetido en los últimos días Ignacio Fernández Toxo, con las medidas que anuncia en su intervención el presidente del Gobierno, CCOO será muy beligerante, ya sea con la reforma laboral- cuya ineficacia ha quedado sobradamente demostrada- o con la reforma de la negociación colectiva, con la que el Gobierno ha vuelto a asestar un duro golpe a la protección colectiva de los derechos de los trabajadores.

Todo encaja. Para el secretario de Comunicación y portavoz de CCOO, Fernando Lezcano, las reformas realizadas y las que pretende llevar a cabo revelan una obsesión por "mantenella y no enmendalla". La voluntad del Gobierno por profundizar en la política de recortes sociales será respondida con firmeza por CCOO.

fuente: CCOO

martes, 5 de abril de 2011

¿Queda algo por privatizar?

Juan Francisco Martín Seco

Creíamos que no, que entre los gobiernos de Felipe González y de José María Aznar se habían deshecho de todo el importante conglomerado de empresas públicas que tenía el Estado. Pues hete aquí, que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no quiere ser menos, y rebuscando, rebuscando ha encontrado alguna cosilla. Nada menos que los aeropuertos y las loterías. Es más, parece que, puestos a privatizar, se privatiza el futuro, pues no otra cosa son las concesiones y las colaboraciones público privadas.

Allá por el año 1986, en el Consejo del INH, del que yo a la sazón era miembro, se comenzó a hablar de la conveniencia de convertir el ente público cabecera del holding en una empresa (que después se llamaría Repsol), con la finalidad de sacar una participación del capital a bolsa. Ingenuamente (bueno, no tan ingenuamente) pregunté al presidente, entonces Óscar Fanjul, acerca del propósito de tal medida. La respuesta podría pasar a los anales de las estupideces más grandes de la historia.

Se me dijo que eran dos los motivos. En primer lugar, se buscaba que los mercados dictaminasen sobre la marcha de la empresa. Como si para juzgar la gestión no hubiera mecanismos mucho más seguros que el veredicto de la bolsa. La historia está repleta de empresas que han recibido la máxima calificación de los mercados y, sin embargo, han quebrado. Además, tratándose de sociedades que funcionan en régimen de monopolio u oligopolio los beneficios poco tienen que ver con la buena o mala administración.

La segunda razón era aún más chocante. La finalidad, según decían, era obtener financiación. Todo el mundo sabe que una empresa posee dos formas de financiarse: con fondos propios (es decir, ampliando capital) o mediante fondos ajenos (pidiendo un crédito o un empréstito). El abc de la economía de la empresa nos indica en qué circunstancias se deberá optar por uno u otro procedimiento. En realidad, la cuestión no tiene mucho misterio; siempre que la tasa de beneficios se encuentre por encima del tipo de interés, lo razonable será elegir recursos ajenos, y viceversa. El INH proporcionaba al Estado una rentabilidad bastante más elevada que el coste financiero de cualquier préstamo, por lo que sacar la empresa a bolsa significaba regalar a los inversores privados una cuantiosa plusvalía. Pero quizás era eso lo que se pretendía, a juzgar por los destinos en que han terminado los artífices de la operación.

La privatización de REPSOL, al igual que la del resto de grandes empresas públicas, ha acarreado un espolio a los ciudadanos, despojándoles de activos muy rentables. Las consecuencias han sido un deterioro de las condiciones laborales de los trabajadores, un incremento espectacular de los sueldos de sus ejecutivos, una notable reducción de los ingresos públicos (beneficios) –que de ninguna manera compensa la disminución de la previsible carga financiera de la deuda amortizada con los recursos obtenidos por la venta–, y, más grave que todo ello, la de entregar mercados cautivos a los intereses privados. Son sectores en los que resulta imposible que exista competencia. Todo monopolio es perverso, pero infinitamente más si es privado. En democracia, frente a un gobierno se tiene alguna capacidad de presión, frente al poder económico, ninguna.

En la explotación de los aeropuertos y en la administración de las loterías difícilmente puede darse la competencia. No hay sitio para el juego del mercado. Parece lógico que la iniciativa privada se oriente exclusivamente a los aeropuertos rentables y que el Estado se vea obligado a hacerse cargo de todos aquellos que son ruinosos, con lo que es de esperar que el servicio a los ciudadanos se resienta y que el déficit se incremente.

Existe una equivocación muy extendida, la de creer que las privatizaciones reducen el déficit. No es así. Más bien es factible que lo incremente. En realidad, lo único que se hace es minorar, al mismo tiempo, pasivos y activos. El impacto sobre el déficit dependerá de la relación entre la cuantía de la carga financiera de la deuda que se reduce y los ingresos que dejan de producir los activos que se venden. Tampoco parece que se produzca ningún efecto sobre la solvencia. En todo caso sería negativa, ya que esta no solamente depende del endeudamiento que se posea sino también del activo con que se cuente.

fuente: Attac

domingo, 3 de abril de 2011

Cayo Lara: “Zapatero llegó al Gobierno con el voto de los trabajadores y está gobernando para los banqueros”

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha valorado que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, “ya ha cubierto su metamorfosis porque llegó al Gobierno con el voto de los trabajadores y está gobernando para los banqueros, con el voto de los ecologistas y está gobernando para los ‘lobbies’ de las nucleares, y con el voto de los pacifistas y nos ha metido en una guerra”.

En la rueda de prensa ofrecida en la sede de Ezker Batua Berdeak (EB-B) en San Sebastián junto al coordinador general de la federación vasca de IU, Mikel Arana, y la candidata a las Juntas Generales de Guipúzcoa / Gipuzkoa, Arantza González, Lara criticó que frente a la reacción de los banqueros en la crisis de 1929 “ahora se suben los emolumentos, se blindan las pensiones y, además, presumen de que son los ganadores en la reciente crisis económica”.

El máximo dirigente federal de IU considera que la política de reformas del Ejecutivo socialista “es la que nos conduce cada día a tener más paro en España, que cada día haya más sufrimiento y que este año vayan a desahuciar a 300.000 familias de sus casas porque no pueden pagar la leonina hipoteca”.

“Zapatero -dijo- ha equivocado de una manera rotunda la política de salida de la crisis con su línea de ‘ajuste duro’, de recortar recursos y derechos a los trabajadores”, ya que “no son los responsables de la crisis los pensionistas a los que se les congelan las pensiones o los trabajadores de la Administración Pública”.

Cayo Lara insistió en que el denominado ‘Pacto del Euro’ alcanzado por los gobiernos de la UE, con el especial apoyo del español, significa un “ataque total al Estado de bienestar y a los derechos de los trabajadores”, al quererse ligar los salarios a la productividad, por las rebajas fiscales para incentivar la contratación o la ampliación de la edad de jubilación.

Sobre la reunión del pasado sábado de Rodríguez Zapatero con los 44 empresarios y banqueros “más potentes de España” advirtió que “lo que parece es que se ha constituido una tercera cámara que es donde se toman las grandes decisiones” y donde el presidente del Gobierno “sale con la lección bien aprendida de cuáles son las políticas que tiene que ejecutar a la mañana siguiente”.

El coordinador federal de IU explicó que existen medidas alternativas y de izquierdas para abordar los problemas, como controlar el déficit por la vía de buscar mayores ingresos “en un país donde uno de cada cuatro euros no paga impuestos y puede haber un agujero cada año en las arcas de la Hacienda Pública por no luchar contra el fraude fiscal cercano a los 75.000 millones de euros”.

Lamentó que el líder socialista quiera aplicar hasta sus últimas consecuencias la liberación de servicios, entre los que se cuentan la Sanidad y la Educación, vincular el gasto público al PIB o incentivar la economía sumergida para que aflore, pero dirigiéndose en este último caso no “al que está sin paro haciendo chapucillas” sino a quien utiliza el fraude laboral “para explotar a la gente”.

Lara exigió al Gobierno del PSOE que aborde la economía sumergida “de arriba abajo, sin concesiones”, empezando “por los que más defraudan”.

fuente:IzquierdaUnida

Gato por liebre

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España.

Con bastante frecuencia se nos pretende dar gato por liebre, ideología por economía. Es lo que está ocurriendo con el llamado pacto por la competitividad que se quiere aprobar en Europa. Comprende un conglomerado de medidas reaccionarias, inútiles para solucionar los problemas económicos de la eurozona, pero muy convenientes para el capital y las empresas.

A los ciudadanos se nos han impuesto profundas reformas antisociales con la excusa de los mercados. Pero la reticencia de estos ante España se orienta por otros derroteros: la desconfianza en la situación de las entidades financieras y en que la economía española pueda recuperarse. Paradójicamente, sin embargo, la reforma de los bancos y de las cajas es la única que no se ha llevado a cabo todavía. ¿Cómo sorprenderse de que los inversores desconfíen de su solvencia si desde el Gobierno y desde el Banco de España se ha cambiado varias veces el discurso y la información facilitada? Se han perdido tres años negando lo evidente. Resultaba imposible creer que el estallido de la burbuja inmobiliaria y el fuerte endeudamiento exterior no hubiesen dañado la salud de las entidades financieras. El estrangulamiento del crédito era buena señal de ello.

Las últimas medidas adoptadas y la cifra de insuficiencia financiera difundida (15.152 millones de euros) son cuestionables. Una cosa son las necesidades de capital fijadas discrecionalmente por las autoridades nacionales o por Basilea (da igual) para cumplir un coeficiente de solvencia, y otra muy distinta la solvencia o insolvencia reales que presente cada entidad financiera, que no sólo depende del capital de que se dote sino también del agujero creado en el activo por la exposición al ladrillo. La fijación en una cuantía mayor de capital necesario puede poner en dificultades a entidades que no lo necesitan y ser totalmente insuficiente para otras. Parece que lo único que se persigue es privatizar las cajas de ahorros.

La desconfianza de los inversores obedece también a sus dudas acerca de la capacidad de nuestra economía para recuperarse. Tienen razón; la pertenencia a la Unión Monetaria lo impide. Sin devaluación será muy difícil salir del estancamiento.

fuente: Attac

sábado, 2 de abril de 2011

Toxo espera que el anuncio de Zapatero suponga "un punto de inflexión" en las políticas a desarrollar

Ignacio Fernández Toxo se ha referido este sábado al anuncio de José Luis Rodríguez Zapatero de no presentarse a las próximas elecciones y ha asegurado que los problemas del país no son cuestión "de personas sino de políticas". En este sentido ha indicado que espera que esto suponga una "inflexión".

Toxo, que se encontraba en el homenaje que CCOO ha organizado en Gijón a Marcelino Camacho, ha manifestado que "algo tendrá que ver la fractura que se ha generado con la base social progresista de este país, con la decisión que acaba de anunciar el presidente, si es así y se corresponde con un giro en la orientación de las políticas pues bien, el resto corresponde a su libertad individual".

Además, Toxo ha declarado que el país necesita reformas consensuadas y distintas. "Yo le incitaría ahora que ha anunciado que se va a abordar las reformas que necesita el país" y ha añadido que "las políticas que se están desarrollando no corresponden en este tramo de la crisis con las necesidades del país", que ha añadido que espera que Zapatero cambie el rumbo de esas políticas, porque sino lo hace "habrá nuevos problemas de aquí a finales de legislatura".

El secretario general de CCOO ha insistido en la necesidad de reformas consensuadas en materia fiscal, en materia energética y en materia educativa. "Si son esas las reformas que quiere seguir haciendo contará con nuestro respaldo.

Preguntado por la sucesión de Zapatero, Fernández Toxo ha indicado que "si una de las razones de su dimisión guarda relación con la quiebra de su base social, parece obligado emplazar a quien finalmente sea elegido candidato a rectificar las politicas que provocaron el conflicto con el movimiento sindical".

Además ha manifestado que "el no es del PSOE y por tanto no tiene candidato" por lo que será el PSOE el que elija la persona que más le convenga. No obstante ha indicado que espera que la persona que más le convenga al PSOE sea también la que más le convenga al país porque venga con un proyecto nuevo que de verdad responda a las necesidades del país.

fuente: CCOO

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿CALUMNIA SIN LÍMITE?


La democracia no debe tolerar estos excesos

En el ABC de hoy, el señor Gabriel Albiac publica una columna titulada “Salida digna”. Se dirige al Presidente del Gobierno, al que en los distintos párrafos de su artículo llama “Nadie sonriente”, “necio armado de sonoras vaciedades”, “tonto de la tribu”, y termina así: “No sé si será cierto lo de que piensa marcharse ahora, tras haber enlodado realidad y retórica de un modo loco. Para volverse a casa. Tan tranquilo. Yo, en su lugar, al menos, me volaría los sesos. Dignamente”.

Es intolerable: el último párrafo alcanza proporciones delictivas, que exigen rectificaciones y excusas.

El señor Albiac no debía haber escrito de este modo. El ABC no hubiera debido publicárselo.

Promotor incansable de la cultura de paz, respeto todas las críticas –y alabanzas!-, todos los puntos de vista, todas las opiniones, aunque sean radicalmente opuestas a las propias. Pero la violencia, no. La imposición, no. La amenaza, no. Ante tamaña insidia, lo que está claro es que los sesos del señor Albiac no marchan bien. Deseo que se trate de un fallo transitorio.

fuente:FedericoMayor
foto:Gabriel Albiac - Wikipedia

martes, 22 de marzo de 2011

Cayo Lara tacha la intervención militar en Libia como “un gran acto de hipocresía occidental”

El coordinador federal de IU denuncia que a José Luis Rodríguez Zapatero, “le ha dado un subidón de ardor guerrero, tal vez para compensar ahora a Estados Unidos, siete años después, su mala conciencia por la retirada de Irak”.

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha calificado la intervención militar en Libia a cargo de una coalición de varios países entre los que está España como “un gran acto de hipocresía occidental que se encuadra en un marco de venta de armas por petróleo”. Lara mostró sus “dudas razonables más allá de la resolución aprobada por Naciones Unidas” sobre los argumentos expresados por estos países para justificar sus bombardeos y la acción ofensiva que escapa de la simple reserva de un espacio de exclusión aérea, ya que “creemos que hay más cuestiones detrás que la simple protección al pueblo libio y que puede haber otro tipo de interés como es el del control del petróleo de este país”.

En la habitual rueda de prensa de los lunes en la sede federal de IU, el responsable federal de esta organización cuestionó el hecho de que nuestro país esté participando con militares y diverso material de guerra aérea y naval en una acción “en la que Estados Unidos ha tomado el mando único de la intervención internacional”.

La dura crítica de Lara se extendió también al hecho de que los cuatro cazas F-18 que ha aportado España a este despliegue bélico ya estén operativos y hayan recibido autorización para poder abrir fuego en caso necesario sin que exista una autorización previa por parte del Congreso, ratificación de la que el Gobierno no dispondría antes del Pleno previsto para mañana en la Cámara Baja.

En este sentido, Cayo Lara denunció que al presidente del Ejecutivo y líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, “le ha dado un subidón de ardor guerrero” con respecto a esta intervención militar. El máximo dirigente de IU se preguntó de forma retórica “si Zapatero no pretenderá compensar ahora a Estados Unidos, siete años después, su mala conciencia por la retirada de Irak” y si con una actuación de este tipo “no pretende al mismo tiempo echar una cortina de humo para tapar la incapacidad del Gobierno para solucionar los graves problemas que tiene este país, entre ellos los 4,7 millones de parados”.

De lo que no hay ninguna duda, destacó Lara “es de que José Luis Rodríguez Zapatero con esta intervención militar sobre Libia culmina su metamorfosis definitiva. Tras decir que gobernaría para ellos ha castigado a los trabajadores y trabajadoras, se ha posicionado a favor de las nucleares frente a los ecologistas y, finalmente, se ha decantado por la guerra pese a su supuesto pacifismo”.

Durante su intervención, el coordinador federal mostró un buen número de fotografías en las que se pueden ver a numerosos dirigentes occidentales “haciendo negocios con Gadafi, con el que hasta hace poco no tenían problemas en dejarse ver”. Entre los protagonistas de las fotos estaban Rodríguez Zapatero, José María Aznar, el Rey Juan Carlos, Sarkozy, Berlusconi o Merkel. “Son los mismo que ahora acusan a Gadafi de que con esas mismas armas mata a su pueblo. No falta ningún dirigente de los países de la UE que no se haya fotografiado con Gadafi, fotografías haciendo negocio, vendiendo armas a cambio de petróleo”, dijo.

Lara señaló que “en Izquierda Unida tenemos la autoridad moral para hacer un juicio de valor con respecto a la intervención internacional en Libia que nos da el haber denunciado desde hace años las acciones del dictador libio” y puso como ejemplo el hecho de que IU fuera la única formación política que se negó a asistir a los honores que rindió a Gadafi el Ayuntamiento de Madrid durante una pasada visita, en la que hasta recibió las Llaves de Oro de la Ciudad.

fuente:IzquierdaUnida

Las cajas serán fusiladas al amanecer

Jose Garcia Abad

El presidente Zapatero y la vicepresidenta económica, Elena Salgado, tienen razón: hay que actuar con calma en política nuclear sin dejarnos llevar por el pánico producido por los efectos del tsunami que tan duramente castiga a Japón. Lo lamentable es que ni el presidente ni la vicepresidenta hayan aplicado la misma doctrina de serenidad, salvando las debidas distancias, al tsunami financiero que ha afectado a todo el mundo, pero con más rigor a los españoles.


Zapatero, que se ha retrasado en el saneamiento del sistema financiero, ha actuado en las cajas de forma radical bajo el efecto del pánico y lo ha hecho con alevosía cargándose de un plumazo a estas entidades que han funcionado razonablemente a lo largo de siglos. Son la mitad del sistema financiero, por lo que han podido garantizar la competencia en el sector actuando como un contrapoder al duopolio bancario del Santander y BBVA; y han hecho una labor social y cultural muy meritoria.

Son, en definitiva, un patrimonio de todos los españoles que desaparecerán de un implacable plumazo convertidas en bancos, achatarradas o vendidas a precio de saldo. Una actuación más en vena de liberalismo salvaje, atropelladas por la caída del caballo sufrida por el presidente en su camino de Damasco en el que todavía nos esperan grandes fenómenos.

En efecto, Elena Salgado, en una cita semiclandestina con inversores norteamericanos, lo ha proclamado con un entusiasmo digno de mejor causa. La vicepresidenta ha presumido en el foro del Consejo de Relaciones Exteriores que dirige Robert Rubin, quien fuera secretario de Estado en la Administración de Bill Clinton, de que “en tiempo récord” el presidente ha adoptado más medidas impopulares que cualquier otro gobernante europeo: congelación de pensiones, retraso de la edad de jubilación, recorte del sueldo de los funcionarios, etc. Y que ahora toca liquidar las cajas de ahorros.

Acompañaban a la vicepresidenta en este viaje de aniquilación cajera el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, y el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Los dos últimos, encantados de la faena, corrieron a contárselo al Rey en sendas audiencias.

La reunión con los inversores americanos fue a puerta cerrada y, por lo que ha trascendido, la vergüenza aconsejaba que se cerraran bien cerradas puertas y ventanas. Quien más detalles ha proporcionado al respecto es Carlos Segovia en el diario El Mundo, un periodista que viene siguiendo con perspicacia los movimientos producidos en las cajas.

Según esta versión, la vicepresidenta y el gobernador aseguraron que todas ellas serán privatizadas en un máximo de cinco años; que no se limitará ni condicionará la compra de las mismas, renunciando así a la capacidad legal del Banco de España para frenar a inversores indeseables. Fernández Ordóñez, por su parte, sentenció que las comunidades autónomas son las principales responsables de que las cajas no hayan acometido una gestión profesional y que perderán capacidad de control en el sector. Ha obviado que el Banco de España siempre ha podido presionar a las cajas con sus facultades de control amenazando, si llegara el caso, con la intervención de las mismas como hizo con CCM. Ya tenemos, pues, un culpable o un cabeza de turco. Como si los directores de las cajas, salvando excepciones, no fueran tan profesionales como los de la banca.

El gobernador, que dispone de una información detallada y a tiempo real de bancos y cajas, donde tienen asiento sus inspectores, no hizo la menor autocrítica a la abdicación de sus responsabilidades, de cómo no fue capaz de impedir que estas entidades, como muchos bancos, se enladrillaran hasta la indigestión.

Ya sabemos que las cajas, que son de todos pero de forma más especial de las regiones donde están asentadas, además de sus impositores y trabajadores, están comprometidas con sus regiones y no son indiferentes a las indicaciones de los representantes del pueblo, como es lógico pues del pueblo son.

Es evidente que algunas han sufrido en sus cuentas de resultados acudir a financiar proyectos queridos por sus respectivos gobiernos, rara vez sin el consentimiento de las oposiciones, que también están presentes proporcionalmente en estas entidades; pero muchas presiones políticas que no se justificaban económicamente fueron resistidas con dignidad en la mayoría de los casos por los buenos gerentes.

Las cajas lo han pasado peor que algunos bancos porque están pegadas al terruño, mientras que éstos se han salvado porque la mayor parte de su negocio depende del extranjero. Algo tiene, pues, que ver con sus problemas el estancamiento de la economía española, del que las cajas no son responsables.

En todo caso hay un clamor en pro de una mayor profesionalización de las cajas que podía haberse conseguido sin necesidad de privatizarlas al amanecer.

fuente: El Siglo
Foto : Efe, y Público

domingo, 20 de marzo de 2011

Zapatero dice que Libia no es lo mismo que Irak

El presidente del Gobierno explicó al término de la cumbre de París cuáles serán los medios que va a poner a disposición de la intervención internacional en Libia. Y, para despejar cualquier duda sobre los objetivos que puedan tener Londres, Roma o París, aseguró que España sólo participará en lo previsto por la resolución de Naciones Unidas, y sólo tiene una meta: una "democracia sostenible" en Libia y "proteger" a los civiles.

El PP respalda, IU rechaza

Desde el PP, la secretaria general, María Dolores de Cospedal, ha asegurado que su partido actuará con responsabilidad en pro del interés nacional en relación a la intervención militar española y no hará demagogia "como otras veces se ha hecho".


El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ha asegurado que "no hay causa más justa que la defensa de la libertad y los derechos", por lo que hay que sentirse "orgullosos" del papel de España en la intervención militar en Libia.

La postura más crítica la defiende Izquierda Unida, que considera como "monumental cinismo" la intervención internacional en Libia. Al mismo tiempo, ha confiado en que , detrás de las causas humanitarias que sostienen la misión, no estén "los mismos intereses" que motivaron la guerra de Irak.

Así se han expresado el coordinador genera de IU, Cayo Lara, y el diputado de la coalición, Gaspar Llamazares, durante una manifestación "contra la involución económica y social que protagoniza el Gobierno socialista" que han convocado hoy en Madrid.

" No se trata de derechos humanos ni de democracia. Se trata, únicamente, de encauzar mediante la guerra el movimiento popular que está teniendo lugar en el norte de África. Se trata de imperialismo sucio", ha aseverado Llamazares.


Cayo Lara ha recordado que José Luis Rodríguez Zapatero "entró en el Gobierno con 'No a la guerra de Irak'" y ha confiado en que "no tenga que salir con un 'Sí' a la guerra de Libia''.



fuente:Publico.es

jueves, 10 de febrero de 2011

Cayo Lara traslada a Zapatero las recetas de IU para una salida social y de izquierdas a la crisis

El coordinador federal se entrevista durante cerca de 1 hora y media en La Moncloa con el presidente del Gobierno, a quién traslada “la exigencia de IU para que retire el proyecto de reforma regresiva de las pensiones y mantenga la edad de jubilación en 65 años”, y logra su compromiso para estudiar un plan de rehabilitación de viviendas que cree 700.000 empleos.

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha trasladado hoy al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, una batería de propuestas concretas para “abordar una salida alternativa y de izquierdas a la crisis económica, que nada tiene que ver con recortes de derechos sociales ni laborales como los practicados hasta ahora por el Ejecutivo”. Tras la reunión mantenida en el Palacio de La Moncloa, Lara detalló en respuestas a los periodistas que Rodríguez Zapatero le trasladó su compromiso para estudiar su propuesta de un plan de rehabilitación de viviendas que requeriría una inversión pública de cerca de 5.000 millones de euros y que podría crear cerca de 700.000 empleos.

El máximo responsable de IU calificó como “franca y sincera” la entrevista que ambos dirigentes desarrollaron durante poco menos de 1 hora y media, la segunda después de la mantenida en abril de 2009, cuatro meses después de accediera al cargo de coordinador federal.

Este encuentro es consecuencia de la solicitud formal hecha por el propio Lara el pasado mes de agosto y no concretada hasta hoy. Los dos interlocutores expusieron sus puntos de vistas principalmente sobre temas económicos referidos a la crisis y al ‘ajuste duro’ desarrollado desde hace meses por el jefe del Ejecutivo, pero sin poder concretar ninguna coincidencia sobre “la utilidad, la necesidad, ni la irreversibilidad” en las que basa el Gobierno todos los recortes sociales y laborales que está ejecutando.

Cayo Lara entregó a su interlocutor una carpeta con el desarrollo de las principales propuestas concretas elaboradas de Izquierda Unida para afrontar la crisis “la mayoría de ellas vírgenes pese a haberlas planteados en sucesivas ocasiones y ante distintos foros”, señaló. Especificó que el presidente del Gobierno le mostró su interés por el alcances de un plan de rehabilitación de viviendas, que permitiría crear empleo a las pymes y autónomos.

El máximo responsable de IU detalló que “no se trata de otro ‘Plan E’. De él no se beneficiarían las grandes empresas y sí los obreros de la construcción y de todas las empresas que están a su alrededor, hasta poder llegarse a la creación de unos 700.000 puestos de trabajo. No hay que olvidar que cerca de 1,5 millones de los parados actuales provienen de este sector y que se quedaron sin empleo tras el estallido de la ‘burbuja inmobiliaria’”.

Lara explicó a Rodríguez Zapatero que para ponerlo en práctica el Estado debería subvencionar el 25 % de las obras, aportando unos 5.000 millones de euros, mientras que los propietarios de las viviendas aportarían otros 15.000 millones. El Estado recuperaría la práctica totalidad de esta inversión vía cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores, vía impuestos indirectos, mientras que los ayuntamientos se verían favorecidos por los tributos para las licencias de las obras.

El coordinador federal detalló también que el jefe del Ejecutivo “no me ha pedido que nos sumemos al pacto social sobre la reforma de las pensiones. Creo que ya conoce de sobra la posición de Izquierda Unida contraria al mismo”. No obstante, sí fue Lara quien solicitó a Rodríguez Zapatero que valore “retirar el anteproyecto de ley elaborado y que debe enviar al Congreso”. Como hay pocas posibilidades de que esto se produzca, explicó que “IU tratará de modificar y mejorar modestamente a través de sus fuerzas en el Congreso esta restrictiva reforma de las pensiones. Reforma que debería incorporarse al programa electoral de cada partido y llevarse a las elecciones para que los ciudadanos se pronuncien expresamente y voten en función de lo que cada uno defienda”.

“Pero ahora no hay discusión posible ni negociación posible. Nuestras ‘líneas rojas’ están en el 65-35-15: 65 años de edad máxima de jubilación, los 35 de cotización para acceder a la pensión máxima y los 15 para obtener la mínima y como periodo de cálculo”.

En tono más coloquial, Cayo Lara explicó a los periodistas que su primera pregunta al presidente -cumpliendo con la petición hecha hace semanas por un joven “seguramente votante del PSOE”- fue “que le pasa a Zapatero”, interrogación que encierra “la frustración y la extrañeza que puede sentir muchos ciudadanos porque nada tienen que ver las políticas que lleva a cabo con las que se comprometió en su investidura”.

Frente a este hecho, el segundo tema sobre el que Lara le insistió durante la reunión fue el que resumió como “trabajo, trabajo, trabajo”. Insistió por ello en la necesidad de que para crear empleo se acometa “una reforma fiscal progresiva para que paguen más quienes más tienen, se aumenten los ingresos del Estado luchando contra el fraude y contra la economía sumergida”.

El dirigente federal de IU propuso también un plan de empleo y formación para los parados de larga duración con retribución de 700 euros netos mensuales y la transformación de las cajas de ahorro en un sistema de Banca Pública.

Preguntado por los informadores sobre el hecho de que desde Moncloa se evitó que los redactores gráficos y cámaras pudieran captar un saludo entre ambos dirigentes, Lara se limitó a señalar que “lo importante de la cita era el contenido, no el continente, y la foto es sólo una foto”.

Por otro lado, Rodríguez Zapatero se interesó por la opinión de Lara sobre las próximas elecciones municipales y autonómicas, a lo que éste respondió augurando que “la sociedad castigará a los ‘barones’ socialistas en comunidades y ayuntamientos, como ya ocurrió en Cataluña, por las políticas de corte neoliberal emprendida por el Gobierno central”.

Lara también le recordó a Zapatero el incumplimiento de su compromiso para abordar una reforma de la Ley Electoral que respondiera a la falta de proporcionalidad y fallos democráticos del actual sistema, tras haber pactado PSOE y PP hace unos meses en el Congreso una mini-reforma que no toca ningún punto esencial de la ley.

En la foto (de Fernando Calvo, cedida por Moncloa) Cayo Lara y Rodríguez Zapatero.

fuente:IzquierdaUnida

sábado, 22 de enero de 2011

Toxo califica de "disparate grotesco" vincular pensiones con centrales nucleares

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha manifestado que relacionar un posible pacto sobre la reforma de las pensiones con la prolongación de la vida de las centrales nucleares es un “disparate grotesco” que descalifica a aquel que lo plantea.


Para Toxo, comentarios de este tipo "dificultan" unas negociaciones con el Gobierno que ya de por sí son "complicadas". "Estos comentarios "enredan más las cosas y, como no suceden por casualidad, da la sensación de que alguien en el ámbito del Gobierno está trabajando para impedir un acuerdo".

"A nadie en su sano juicio se le puede pasar por la cabeza que alguien desde el campo sindical vaya a cambiar energía nuclear por años de jubilación", subrayó el secretario general de CCOO.


Cayo Lara denuncia que el gobierno “mercadea con el futuro de millones de personas por los intereses del ‘lobby’ pronuclear”

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha manifestado su “total desacuerdo” ante la posibilidad de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero esté planeando incluir una prórroga para el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña vinculado al paquete de negociación con los agentes sociales de la reforma del sistema de pensiones. Para Lara, “de confirmarse este asunto nos encontraríamos ante un intento de mercadeo entre el ‘lobby’ pronuclear representado ahora por el Gobierno y el futuro de millones de ciudadanos del país”.

A juicio del máximo responsable federal de IU, “el futuro de las pensiones no es intercambiable con ningún tipo de moratoria nuclear. Son dos cuestiones radicalmente diferentes y sólo la mano de los interlocutores del Ejecutivo en estas conversaciones, como la de un ‘gran enredador’ como es el vicepresidente Rubalcaba, pueden intentar sembrar la confusión entre ambos temas para buscar claros réditos partidistas al margen del interés general”.

Cayo Lara valora que “este sorprendente cambio de criterio y decantarse ahora por la revisión de la moratoria nuclear sólo favorece a los intereses del PP y de la derecha económica a los que representa. Además, junto a ellos se mueven aquellos miembros del Gobierno socialista que están más pendientes de los intereses de las grandes multinacionales y de la Banca que de los ciudadanos, tal vez buscando ‘hacer amigos’ para un futuro trabajo”...seguir leyendo...

fuente: IzquierdaUnida

Greenpeace rechaza el posible pacto energético entre el Gobierno y los sindicatos que excluye a otros agentes sociales.

Para Greenpeace si el Gobierno decide apostar por la energía nuclear violaría su programa electoral y, junto a CC.OO. Y UGT, daría un golpe mortal a la creación de empleos verdes

Greenpeace considera inaceptable el acuerdo para alcanzar un pacto energético que incluya la apuesta por la energía nuclear y el alargamiento de vida de las centrales nucleares, que están planteando el Gobierno socialista y los sindicatos CC.OO. y UGT en el marco de las negociaciones sobre el retraso de la edad de jubilación y el cambio del sistema de pensiones.


La organización ecologista rechaza que el Gobierno y los sindicatos CC.OO. y UGT dejen al margen al resto de agentes interesados, entre ellos las ONG, en un asunto de este calibre y rechaza esta negociación a puerta cerrada sobre el modelo energético, demandando formar parte de las negociaciones sobre el modelo energético.

¿Cómo piensa Zapatero crear ese millón de empleos verdes que anunció en la Cumbre del G20 en Seúl si decide apoyar la energía nuclear y el carbón, y mientras tanto destruir el sector de las energías renovables, que son las únicas que pueden garantizar la creación de decenas de miles de empleos sostenibles?, ha declarado Miren Gutiérrez, directora ejecutiva de Greenpeace... seguir leyendo--

fuente: Greenpeace

viernes, 14 de enero de 2011

Zapatero el abrepuertas de la derecha

Manel García Biel
Cabe decir, de entrada que difícilmente la derecha y el PP se hubieran atrevido a tanto, porque sin duda se hubiera dado una reacción política mayor y, por ejemplo, los sindicatos hubieran estado más acompañados política y mediáticamente que lo que lo han estado estos últimos tiempos.


Hubo un día en que Zapatero, cual Saulo, se cayó del caballo, y se convirtió en San Pablo, y renegando de todas sus anteriores afirmaciones, se propuso ser el alumno más aventajado de la clase y capaz de conseguir el aplauso de los mercados.

Desde el día de su conversión Zapatero no ha parado. Congelación de las pensiones; recorte de salarios a los funcionarios; imposición de la Reforma Laboral; Reforma y privatización, bancarización sería mejor decir, de las Cajas de Ahorros; eliminación de la ayuda de los 426 euros mensuales a los parados sin subsidio; subida de las tarifas eléctricas. Y para dentro de poco reforma del sistema de pensiones con alargamiento de la edad de jubilación a los 67 años, y anuncio de reforma de la negociación colectiva incluyendo la eliminación de la ultractividad de los convenios. Y aún no ha acabado la legislatura.

Y junto a ello fotos y titulares para los medios internacionales. Como la foto de la reunión del Presidente con los representantes de las grandes empresas. ¿Para pedirles que arrimen el hombro? No, al contrario, para que los grandes empresarios le lean la cartilla y le impongan los deberes que debe realizar: “las reformas”.

Zapatero, desde su caída del caballo, sólo sabe mirar a la derecha. Clama que hay que sacrificarse para salir de la crisis. Pero el sacrificio sólo parece que lo deban pagar unos, ya que para los ricos y los poderosos no se aplica la más mínima medida ni tan sólo como pantalla de engaño.

Zapatero no engaña, esta dispuesto a todo, a que nos sacrifiquemos lo que sea preciso todos para salir de esta grave crisis. Todos no, hay unas pocas excepciones a las cuales no se dirige nuestro ZP, estas son, las grandes fortunas, los grandes poderes financiero- empresariales y el capital especulativo. Estas excepciones no deben sacrificarse porque ellos no tienen nada que ver con esta crisis para nuestro ínclito Presidente.

Evidentemente, nada de hablar de política fiscal, ni de persecución del fraude, ni de actuar sobre la economía sumergida que dicen alcanza cerca de un 25% en nuestro país. Ni de gravar los beneficios de las grandes empresas, ni los beneficios derivados de la especulación bursátil. De eso nada de nada. ¿Qué podíamos esperar de alguien como nuestro Presidente que cuando aún parecía ser de izquierdas ya decía que “bajar impuestos es de izquierdas”?. Como máximo sube el IVA que grava el consumo y la gran masa de consumidores que son los ciudadanos. La opción está clara, aquí no se habla de cómo aumentar ingresos del Estado, sino de rebajar gastos, y el gasto reside en gran manera en los ciudadanos a los que hay que apretar el cinturón.

Zapatero y su partido no hacen caso a las encuestas que determinan la opinión de la ciudadanía ante sus políticas económicas, laborales y sociales. El Presidente tiene un deber divino por delante y nadie en su partido le lleva la contraria. Importantes voces. Desde Felipe, a otros voceadores de las reformas, todos ellos desde insignes poltronas y bien arrellanados en mullidos sillones, protegidos por sus importantes ingresos mensuales le aplauden y le instan a “ser valiente y no vacilar”. Lo mismo le piden la mayoría de medios de comunicación supuestamente progresistas, con escasas excepciones: “adelante, se precisan reformas y sacrificios”, por el país. ¿Y el país no son acaso sus ciudadanos? Pero el Presidente, ese que un día miraba a la izquierda, ahora no hace más caso que al “oráculo de las reformas y los sacrificios”. Como escribía un buen amigo mío: “nuestro sacrificio, el de la sociedad, que no el suyo”.

Y la derecha ¿qué dice ante todo ello? La derecha calla y otorga. Critica algún tema social, en ocasiones, y por claro interés electoral, hasta se modera formalmente ante las reformas de Zapatero, pero en el fondo lo aplaude, y alguna de sus agentes como la Patronal pide: “Más, más, más”.

En realidad Zapatero le está haciendo todo el trabajo sucio a la derecha, que si gobierna en el futuro hasta podrá ser magnánima con las clases populares y dar una apariencia de moderada. Y es que sería difícil de superar desde la derecha lo que está haciendo Zapatero y el PSOE desde el Gobierno.

Zapatero ni tan sólo reacciona ante hechos claros como la derrota electoral en Catalunya, no fue su culpa, fue la culpa del tripartito, sus políticas económicas no tuvieron nada que ver. Veremos si el revolcón estrepitoso, que ya se ve venir en las autonómicas y municipales, del próximo mayo provocan alguna reacción aunque tardía en el PSOE, que no en Zapatero ya que su objetivo ya no es de este mundo, él va a salvar a España de la crisis y a abrir la puerta de par en par y por mucho tiempo a la derecha.

Y es que Zapatero que era el hombre llamado a renovar y relanzar las políticas de la izquierda, habrá sido el “abrepuertas” político de la derecha, y si nadie lo impide, el enterrador del PSOE por mucho tiempo y de cualquier posibilidad y oportunidad para una política de izquierdas en este país.

fuente: NuevaTribuna